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LAS BÚSQUEDAS DE LA DERECHA

Las desavenencias en la derecha apenas se ocultan bajo frases de buena crianza. Pareciera que todo comenzó con el cierre el penal Cordillera. La verdad es que las diferencias son de más larga data. Provienen de las distancias que separaron siempre a conservadores de liberales. Ahora sólo se han aggiornado. Pero si se escarba, las osamentas surgen blanqueadas por el tiempo. Allí abajo está la impronta religiosa y la búsqueda racional de explicaciones válidas. Por eso se habla de diferencias valóricas. Pero hay condimentos más tangibles por lo cercanos.
El botín económico y político que forjó la dictadura, paradójicamente, es lo que une y separa a las dos alas de la derecha. O, dicho más modernamente, lo que impulsa a unos a pregonar la necesidad de buscar a la “Nueva Derecha”. Y, a otros, a sostener que en este mundo en que la ética se cae a pedazos, alguien tiene que soportar la cruz de los valores y sostenerla contra viento y marea. Curioso, esto último sirve para justificar hasta el haber formado parte de una dictadura atroz.
Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI) son fervientes defensoras del sistema neoliberal. Y ambas ayudaron a transformar a Chile en el laboratorio de este sistema que, con el correr de los años, ha trocado en una ideología que inspira acciones a nivel global. Se podría decir que la UDI es el ala conservadora, con fuertes nexos con la Iglesia Católica y con grupos tales como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo. Obviamente, esto también abre puertas hacia el poder económico. En las huestes de la Iglesia Católica, y especialmente de estas sectas intestinas, se ubican las cabezas y operadores de los grupos económicos más poderosos del país.
RN también tiene lo suyo. Sin lazos tan explícitos con la Iglesia, mantiene potentes nexos con el sector y con poderosos conglomerados económicos. Por eso es que en la defensa del modelo prácticamente no existen fisuras. Pero en las posiciones valóricas se pueden observar ciertas distancias. Donde las diferencias se hacen más claras es en algo tan humano como la lucha por el poder. Y por eso hay tensiones también por la visión del futuro de la derecha.
Aparentemente, el presidente de la República, Sebastián Piñera, ha sentido un arcano y épico llamado del liderazgo. De allí surgirían sus esfuerzos por dictar pautas en áreas tan sensibles como el comportamiento ético. Y eligió el aniversario número 40 del golpe militar para rayar una cancha de la que quedaron fuera muchos de sus aliados políticos. Pese a no ser un ideólogo y estar lejos de haber sido un estudioso de materias políticas, hoy aparece como el impulsor de lo que ya se vocea como “la Nueva Derecha”. Que, en el fondo, no es nueva. Más bien se trata de acomodar lo ya conocido, pero cambiando de manos los centros de poder político.
Hasta ahora, en esa área, la UDI domina sin contrapeso. Incluso es el Partido más poderosos entre el electorado chileno. Y durante la administración Piñera esa primacía se ha dejado sentir. De allí que la arremetida del presidente no sea absolutamente sorprendente. Pero ha causado incomodidad la forma en que ha tratado de construir su liderazgo. Durante su mandato, que comenzó en 2010 y termina en marzo del próximo año, los chilenos nunca lo han distinguido con un porcentaje mayoritario de apoyo. Incluso, en el rubro confianza, los guarismos que ha logrado nunca superaron el 30%. Evidentemente, su imagen no está asociada con la de un líder creíble. Y él eligió precisamente lo valórico vinculada con la democracia, para asumir un rol determinante. En tal tarea, no sólo ha cosechado críticas de la UDI, también dirigentes de su propio Partido, RN, lo han condenado. Lo acusan de culpar sólo a la derecha por el golpe. Sus críticos sostienen que el movimiento cívico militar fue determinado por el accionar de la izquierda. En realidad, cualquiera haya sido el comportamiento del gobierno izquierdista del presidente Salvador Allende, lo que ocurrió después es difícil de explicar. La administración encabezada por el general Augusto Pinochet, que contó con la colaboración de connotados personeros civiles y su más destacado ideólogo fue el fundador de la UDI, Jaime Guzmán, produjo 3.200 muertos, 38 mil torturados y más de un millar de desaparecidos.
Piñera ha puesto el énfasis en la defensa de los Derechos Humanos, como factor fundamental para construir una democracia sólida. Lo dijo incluso ante la reciente Asamblea General de la ONU. Junto a sus planteamientos valóricos, ha dado pasos concretos para proyectar un liderazgo político que durante su administración lució poco. Sus opiniones sobre el futuro de Chile son tajantes. Cree que el gobierno que lo suceda no lo encabezará la candidata de su coalición, Evelyn Matthei. Piensa que la próxima presidenta será Michelle Bachelet, líder de la opositora Nueva Mayoría. Una postura que molesta especialmente a la UDI, partido en el que milita Matthei.
Sin embargo, las diferencias de apreciación esconden más que miradas divergentes sobre la realidad. Lo que está en juego verdaderamente es el liderazgo de una fuerza política que representa casi la mitad del electorado chileno. Hasta ahora, esa fuerza carece de un liderazgo sólido. Tanto es así, que la actual candidata presidencial es la tercera alternativa que se ha barajado. El sector de Piñera lo sabe y está consciente de que pese al poder electoral de la UDI, ese Partido carece de un líder que pueda encabezar otro gobierno de derecha.

5 Responses to “LAS BÚSQUEDAS DE LA DERECHA”

  1. Hernán dijo:

    Buen artículo.

    Sería importante destacar que en la guerra permanente por el poder, muchas veces chocan los intereses personales de los políticos profesionales con los de la agrupación partidaria o secta a la que pertenecen y los de esta con los de la nación. Eso no ocurre solamente con los partidos que dividen a la nación, sino que con los profesionales de esos conglomerados que luchan por pulverizarla en su beneficio personal.

    Pero cuando se habla de Iglesia, aunque es verdad que la Romana tiene aún privilegios contra los cuales, curiosamente no hay voces en la izquierda protegida por ella, sería conveniente comenzar a levantar la voz para prevenir la avalancha protestante o evangélica que señala un futuro mucho más fundamentalista aun. Su influencia en Chile ya es patente en miembros del Congreso que es justamente donde dicen que radica la falsa democracia que vivimos.

    Sabemos que Chile es una nación de gente ignorante pues en su gran mayoría no entiende siquiera un castellano simple. Esperar una democracia en esas condiciones no es más que un sueño pueril. La derecha y la izquierda, no son más que puñados de chilenos, razón por la que no podemos esperar que sean mejores que la generalidad y si el futuro del país depende de ellos, ese futuro no podrá ser algo que se aparte significativamente de la capacidad de sus dirigentes.

    Mucha razón tienes en mi opinión, cuando comparas a la actual derecha, con los viejos conservadores y liberales. Es una realidad incontestable; podrán cambiar los nombres y las personas pero no los contenidos. Lo que no dices es que en la izquierda ocurre otro tanto, pues a los dirigentes de ambas orientaciones no puede convenirles un pueblo educado si esa educación les hace perder votos.

    Por otra parte, he sido testigo de la volubilidad de lo que se denomina voluntad ciudadana si comparamos su pronunciamiento hace 40 años con el clamor de los movimientos de izquierda actuales que parecen anunciar una “nueva mayoría”.

    Imaginemos un país que revierta su constitución cada generación – 40 años – en aras del derecho de cada una a aprender de nuevo en los hechos ya que es incapaz de aprender de la experiencia de generaciones anteriores, porque no sabe leer ni razonar abstracciones como las de la política, de la economía, o de la sociología.

    Reconozcamos que la democracia tal como la practicamos es solo de la conveniencia de quienes luchan por el poder alcanzar el generoso pezón. Y la de nadie más. Para ver en qué acabaría la tan adorada democracia, bastaría agregar a la constitución un plebiscito a cada año en una fecha prevista, en el cual el pueblo se pronunciara por mantener o cambiar a quienes integran los 3 poderes del estado.

    Esa sería una verdadera democracia. Es técnicamente posible, pero seguramente faltaría voluntad democrática de nuestros próceres. El país se hundiría, es cierto, pero estaríamos felices porque lo haría democráticamente.

    Un abrazo.

    • enrique dijo:

      Hola!
      Este comentario me trajo a la memoria, ( la histórica..) eso de una disputa entre conservadores y liberales, que ud menciona.
      Se podría pensar que estamos en la antesala de una nueva disputa. Una lucha de esas caracteristicas se da en la derecha, de modo que al existir una izquierda, esa modalidad pasa a ser una especie de canibalismo político. Coservadores-liberales se comen los unos a los otros. Incluso entre los pinochetistas, sucede lo mismo.
      Ocurrirá mañana en NM.
      No deja de llamar la atención, la similitud del escenario desde 1830-1860, y lo que tenemos hoy en puertas.
      La guerra civil entre los estanqueros, liderados por Portales, Prieto, y Alemparte, contra los liberales, gente de Freire.
      La disputa mas que por principios, fue por el mercado de la época.
      Portales para ganar esa guerra y mantenerse en el poder, equípó el aparato del estado.
      Para mantener a sus enemigos a raya, creó la academia militar.
      Como estamos hoy? Les trae alguna rememoranza todo esto?
      Hay un pequeño importante detalle. Es que a los comerciantes, los descendientes de Portales, hoy se les denomina neoliberales. Y la diferencia con aquel entonces, es que estos se parapetan en los dos partidos de la alianza, y en la NM !
      Y a los avatares de la crisis política de la derecha, que en el forndo lo será también de NM, tenemos que los chilenos que pertenece a esta dos coaliciones esperan por un nuevo mesía de las finanzas, y de armas tomar como Portales. Y pinochet?
      Bueno, él fue un producto de la guerra fría…..

  2. enrique dijo:

    Los ires y venires, así como los dimes y diretes en la politica, despiertan en cierta forma nuestro sentido común, eso sí que rodeado de una aureola de escepticismo, e incredibílidad. La desconfianza personificada, como reacción ante la hipocresía, que es un rasgo nacional caracteristico.
    A quien creerle? En que creer? Si los valores de nuestra sociedad hoy, son monetarios.
    Incluso aquellos que hacen de lo valórico, una especie de manifiesto político, también quieren ver los resultados en dinero?
    Algo que era intrínseco en la practica del poder, ha impregnado a toda la sociedad, trástrocando incluso los valores cívico-democráticos.
    No es solo la derecha, la que ejerce esta concepción, esta ha sido traspasada a lo que fue la izquierda. Los valores se han trástrocado sobre los límites de los bloques, no hay ninguna diferencia, pues, los valores han traspasado los bloques desde la derecha hacia la izquierda.
    Los que tendrían que pedir perdón, afirman que ellos estuvieron en algo “decente”. Los que fueron flagelados, piden perdon por haber creado las condiciones por las que lo fueron.
    A quien creerle, en que creer?
    Los ciudadanos por su parte son pequeños universos andando, con sus cabezas llenas de conjeturas y desconfianza, tratando de escabullirse de la derecha y de la izquierda. Antes, cuando todo era blanco o rojo, hoy se ha hecho algo gris rosáceo, latigudo, pegajoso.
    Todo esto es porque en Chile, jamás hubo un Nuremberg. La derecha, y la concertación intentaron levantar algo sobre las ruinas de una verdadera democracia. Los cimientos los puso la dictadura.
    El problema persistirá en todo el futuro de Chile. La pregunta que hay que hacerse es sí son sólidas las bases que dejó la dictadura.
    Tendríamos que creerle, o no, a lo que la derecha nos vende, de que fue “algo decente” ? Tendríamos, quiza, que creerle a lo que un Escalona, o un Andrade nos dicen : Que la institucionalidad vigente es como algo divíno?
    A nosotros, la mayoría silente, todos los saben, nos gusta el orden y el deber, o no? Es eso verdad? Tenemos responsabilidad, y moral de trabajo? La tienen con nosotros aquellos que tienen el poder sobre las instituciones? Estamos jugando con cartas verdaderas, esta partida?
    Como somos de orden, iremos a votar, con mucha abstención, con mucho AC. Los miembros de los mov. sociales también lo harán, o se abstendrán, depende.
    Es después cuando empieza la verdadera politica, la del duopolio contra los mov. sociales.
    Tendria que ser de dialogos, y consultas al comienzo, para continuar con negociaciones y consultas populares acerca de los destinos del país sobre los cimientos que dejó la dictadura. Otra solución, no es posible.
    Este proceso es imposible con la derecha actual. Lo mismo una nueva constitución, con la derecha boicoteando todo el proceso, como lo ha hecho hasta ahora.
    Tendremos la paciencia de que la derecha ajuste cuentas con su pasado, que salga renovada en una especie de liberalismo-conservador, para enfrentar las nuevas tareas. Inevitablemente tajando toda brizna de pinochetismo, de la derecha, en la constitución. Incluso ese pinochetismo que gente de NM defiende a brazo partido, que son las tésis neoliberales de la economía….
    En definitva la clase política, hoy en día, se retuerce como pupa convulsa en su trasnformación ( Metamorfósis? ).
    Aunque no lo creamos, la crisis no es solo de la derecha, es de todos, incluso los ciudadanos tenemos que ver en el asunto. La clase politica en su situación que atravieza, no está para solucionarle problemas a nadie, y si lo creemos, es auto engaño. La clase política necesita que la remezan desde abajo, desde los cimientos.
    Cambios estructurales se llama, no las soluciones de parche como las reformas la binominal maquineadas por RN-DC. Son los ciudadanos los que tiene que rempujar el carro, desde la calle, y las plazas.

  3. enrique dijo:

    En mis cuentas, en mi memoria política, está eso del tercio histórico de la derecha, incólume.
    La derecha ha pasado situaciones como la actual en cuanto a los números. Pero yo no conosco en vida, una crisis fundacional de la derecha. En la cual los postulados de una derecha que meresca tal nombre debería profesar, el conservadurismo-liberal, o el liberal-conservadurismo. Esto no encaja, en la derecha actual.
    O es que piensa la derecha, seguir haciendo política con el legado de pinochet ? (!)
    Lo que es peor, la izquierda también considera lo mismo? Entonces es posible, un pacto o alianza sobre los bloques, contra los mov.sociales?
    Se sabe que despues de la guerra fría, esa tendencia se da en varios paises. La diferencia es que en ellos, no ha habido masacres,muertes ni torturas. Ni los politicos tienen la necesidad de mentir, ni esconder algún pasado “decente”.
    Los analistas, como son meticulosos, sacan cuentas matemáticas de como se daría todo. Las cuentas, que habría que sacar son valóricas y nada tienen que ver con religión, como la DC nos quiere hacer ver. Los valores en juego son otros, son los valores republicanos, que en Chile nunca los han habido, pero que sin embargo están escritos en mas de algún documento.
    Y nos es cuestión de fotocopiarlos y presentarlos como proyecto de ley al parlamento. Esos valores deben ser discutidos, pero nunca negociados por los bloques. Los valores son la conducta a seguir en la solución de los problemas institucionales que Chile sufre desde el comienzo de esta eterna pos transición.
    Cuales serían esos valores? Es dificil catalogarlos , pero son las llaves que abrirán las trabas y tapones, que nos impiden avanzar. En estos códigos valoricos que no tendrían que ser dogmas, también lo están en la personas , o no lo están. Tiene que ver con la calidad humana de los líderes.
    Esta situación la han vivido otros pueblos en forma de movimientos por la idea país. La Socialdemocracia estuvo ante esta disyuntiva, de que con el apoyo, de la gente con menor preparación, se plantearon la idea de construir una sociedad desarrollada. Se pudo lograr en función de los valores morales provenientes de las clases trabajadoras. La élite tuvo que sumarse o replegarse. Seremos capaces en Chile de emprender algo parecido?
    Esta idea no está en los bloques, de eso estamos seguros. Esos valores están en las nuevas generaciones, los que no han vivido la dictadura. Hay que estar libre del pinochetismo para crear y practicar los valores ciudadanos en democracia.
    La clase politica comandada por aquellos que fueron artífices y víctimas de las atrocidades, jamás podran crear valores. Los valores de esta gente, están revenidos.
    Los valores en sí no son nada nuevo, son los receptores, y emisores los que tiene que ser renovados.
    Ante esta disyuntina las proximas elecciones mas bíen parece una farsa, en la cual todos tenemos que ser protagonístas. Inevitable.
    Quiza, después de la farsa, venga lo realmente serio.
    Sea como sea, la derecha, seguiría manteniendo su tercio histórico, o no ?….

  4. enrique dijo:

    Aquí hay que dejar en claro, porque no se nombra en el articulo ; Que la crisis de la derecha es la Carta Magna.
    Incluso pinochet en vida, al vivir una crisis de estas proporciones, habría llamado sin titubear a un plesbicito constitucional (!). Quizá, similar a lo que hoy se llama AC….Entonces resulta que la derecha en crísis, le hace honor a aquella sentencia de que : Son mas papistas, que el papa.
    Quizás si J.Guzmán hubiese estado en vida hubiese pensado diferente, eso nunca se sabrá, pero se corre mayor riesgo de que la sentencia sea una realidad a raja tabla, en ese caso.
    Hay que pensar, transcurrirse, de que los que instalaron a pinochet en el poder, fue gente como C. Larraín, y Novoa, y muchos otros que quedaron en el camino, en el canibalismo derechista.
    Al impedir los cambios a la constitucion, la derecha comienza su crisis. La oposición nada tiene que ver en esto, ya que ellos se encontraban muy a gusto administrando el legado. De eso tenemos pruebas fehacientes, incluso desde medios como este.
    Una vez definida la causa principal de la crisis, hay que mirar los individuos que se mueven en ella.
    Piñera en su juego, ha hecho lo que había que hacer, ponerle un detonante a esta crisis. Que sea la persona no tan indicada para dar este paso, sin lugar a dudas le hace flaco favor, a la causa, si se puede definir así, la de una refundación de la derecha.
    La derecha se juega la mantención de su tercio histórico en RN. obvíando definitivamente a la UDI, porqué?
    La UDI es un partido de dictadura, que nada tiene que hacer en una democracia republicana, que es la que habia hasta Sep del 73.
    Que Piñera no sea la persona mas indicada para liderar este cambio, es la prueba que no tiene contendores para asumir esta tarea.
    Aquí se podría especular que los de RN esperan la descención a la tierra de un mesías, de un Portales. Pero como no es así, la gente de Piñera debe asumir la tarea en su ausencia de este, o de algún mesías. Porque de que cambiará de aires por dos, o tres años, es casi seguro, desde el punto de vista táctico. Quizá, regrese convertido en el mesías que RN busca.
    Aquí tengo una discrepancia con el artículo. Se puede ser conservador, y pinochetista a la vez? Ese es el gran dilema del partido!
    En esta parábola, está basada la existencia de la UDI, en cuanto a electorado. Aquí hay una confusión histórica de proporciones, decisiva. De que los que los chilenos que constituyen el tercio hístorico de la derecha, votan por la UDI, entendiendo que la UDI es el partido mas conservador entre los dos. Vaya confusión! La culpa no la tiene el chancho…
    Es ahí cuando entra en juego el factor C. Larraín y sus acólitos, en su afán de congraciarse con el dictador ( Por negocios…), en afán de enriquecimiento. Vendieron sus principios a la dictadura, La UDI solo los usó como traje, al igual que una tal mona….Que aunque vista de. . . . . . queda.
    Los analístas se concentran en RN cuando analizan la crisis del sector. Entretanto la UDI pasa piolíta, capeando la crisis, que según propias declaraciones, a ellos no los afecta.
    Entonces tenemos que los ires i venires de la derecha son cortinas de humo. que están cumpliendo su cometido, el confundirnos, y lo que es peor confundir a un electorado con deficiencias cognitivas para leer la verdadera situación. A río revuelto, ganancia . . . . .
    La situación, y su perspectiva, amerita el descenso desde su atalaya, para un tete a tete con los medios, no nos engañemos, otra cosa no es.
    La pregunta es : Pretende Piñera tirarse un segundo lance, basado en la alianza estratégica RN-UDI ? Por que es eso, lo que se puede leer en todo este juego de Piñera, dirección RN, y oposición RN.
    Por algo se llaman conservadores ; Y que implica la palabra conservadurismo? Bueno, resistirse a los cambios.
    En negocios Piñera habría actuado de otra forma, mas acorde con el manual corta palos de las finanzas. Pero en política es diferente. Ya pasaron los tiempos en que los financistas diseñaban la política…..

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