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LOS APRIETOS DE LA COHERENCIA

Parto por decir que no es un problema local. La izquierda busca caminos en todo el mundo y, con demasiada frecuencia, elige la comodidad y los réditos que da hacer el juego al poder. Claro que también existen aquellos que no olvidan su origen y siguen intentando lograr respuestas que beneficien a los más humildes. Pero tienen que hacerlo soportando el peso de la derrota histórica de los socialismos reales. Una especie de hecatombe que los hace luchar contra los abusos del poder sin tener un sistema alternativo que mostrar.
Hay quienes dicen que hoy es el momento de los movimientos sociales. Que son los llamados a representar más genuinamente a los ciudadanos y a reemplazar a los partidos políticos. Sin duda, tal opinión tiene su origen en lo que ocurre en las calles del mundo. Pero desconoce algunos elementos que son fundamentales. Hasta ahora, esos movimientos se levantan respondiendo a los llamados de las redes sociales, manifiestan su malestar y luego se apagan cuales fuegos fatuos, hasta la próxima ráfaga que vuelva a encenderlos. Responden a situaciones puntuales. Carecen de una ideología que muestre caminos claros, que plantee rutas alternativas de solución al sistema vigente. Y en eso está el sector. A ello se deben las tensiones que vive en todo el mundo el área del progresismo, que antaño se llamaba izquierda.
En España, el Podemos amenaza con reemplazar a la Izquierda Unida (IU) y luego es posible que erosione al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Esta última, una fuerza más de centro, de ideología socialdemócrata y que, de algún modo, ha servido de modelo a los acomodos que ha hecho el Partido Socialista de Chile (PS) para intentar liderar a la Concertación y luego a la Nueva Mayoría.
Y aquí entramos en el plano local. No es casual que en esos días se escuchen las voces de algunos de los espolones con que ha contado el socialismo chileno. Es lo que han hecho el ex presidente Ricardo Lagos y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza. Ambos manifestaron su malestar por las diferencias que se detectan casi a diario dentro de la Nueva Mayoría. Insulza añora los primeros años de la Concertación en que había “un gran ánimo de unidad y creo que ese mismo ánimo de unidad debe predominar hoy en la Nueva Mayoría”, dijo en entrevista al diario El Mercurio. Lagos, por su parte, ha incursionado también en el comportamiento político del gobierno y su postura para impulsar las reformas, cuestionando tal desempeño.
En definitiva, los dos referentes creen que es deseable un comportamiento distinto al observado en estos primeros meses del gobierno de la presidenta Bachelet. Insulza lo hace rememorando esa unidad que era el reflejo de un trabajo que se resume en gobernar en la medida de lo posible; en impulsar la democracia de los acuerdos, que fue lo que hizo la Concertación por veinte años. Lo que no hay que olvidar es que su paso por el poder no afectó seriamente la estructura política levantada por una dictadura como la del general Pinochet y la derecha chilena. Lagos, por su parte, apunta hacia el mismo objetivo, pero poniendo el acento en buscar puntos de acuerdo para que el sistema económico siga operando como hasta ahora.
Las definiciones no son fáciles. La Nueva Mayoría reúne a exponentes de tendencias ideológicas diversas. Y es cierto el argumento que esgrime Insulza, al decir que sin la Democracia Cristiana (DC) la Nueva Mayoría no existiría como alternativa política mayoritaria en el país. Sin embargo, no es menos cierto que la salida de la Concertación del poder se debió a que en dos décadas fue incapaz de resolver problemas que pueden resumirse en la inequidad social que hace de Chile uno de los diez países que peor reparten su riqueza en el mundo.
En la Reforma Educacional se ven las diferencias. Y primero se vieron en la Reforma Tributaria. Pero los puntos que parecen olvidar tanto Insulza como Lagos es que la Concertación no fue capaz de seguir ejerciendo el poder político, debiendo dar paso a la derecha. Y las reformas que hoy se plantean son aspiraciones que aglutinan a gran parte de los chilenos. Ahora, el problema es si hay disposición en este nuevo conglomerado para dar respuestas a las aspiraciones ciudadanas. Ello implica, en algunos casos, flexibilizar posiciones ideológicas y alejarse de objetivos económicos grupales para dar paso al interés nacional.
En todo caso, la semana que recién terminó vivimos hechos de gran significación. La decisión del Ejecutivo de obligar a las Isapre a terminar con la aberrante mirada del embarazo como enfermedad preexistente, es un paso revelador. La primera pegunta que surge es: ¿Por qué no se hizo tal cosa en los veinte años de gobierno de la Concertación? Hoy está claro que dependía de una decisión del Poder Ejecutivo. Es decir, de aplicar la orientación de quien gobernaba. Algunos no fueron coherentes con los principios que decían defender.
Si los planteamientos de Lagos e Insulza se imponen, el aporte de Chile al panorama del progresismo será tan pobre como lo ha sido en algo más de dos décadas. Con el agravante de que el esquema democrático nacional continuará resquebrajándose, los movimientos sociales aportarán efervescencia, pero no soluciones, y la coherencia política seguirá en aprietos.

One Response to “LOS APRIETOS DE LA COHERENCIA”

  1. No queda mas que concordar con el columnista acerca de lo que se pudo, y no se hizo, es como llorar sobre la leche derramada.
    El tren de la la verdadera democracia, y el desarrollo se nos fue, nos hemos quedado en el andén agitando nuestros pañuelos de lo que pudo y debió ser, pero que por causas que nadie quiere explicar no se pudo.
    Si suponemos, o especulamos se podría afirmar que es la constitución, otros dicen que son los partidos, o el parlamento, o los tres poderes del estado juntos.
    Haciendo analogía con nuestra desvastada educación la que ha hecho agua por todas partes, esto tiene consecuencias en como hacemos cada acto de nuestras vidas ciudadanas.
    Un país es como una escuela en la cual si no se cumple el programa, el plan de estudios, esto tiene consecuencias, desvastadoras en el caso chileno. Resulta que estamos discutiendo reformas, digamos educación, porque realmente está la debacle en la educación, sino, no estaríamos discutiendo el tema a nivel nacional, con el resto de los países con la mira puesta en nosotros.
    Es que a raíz de la implantación del modelo neoliberal la educación ha entrado en crisis en todo el mundo. Si no anda bien la educación toda nuestra vida institucional se ve afectada.
    Este gobierno entrega en bandeja poder de decisión a aquellos que se han segregado del resto del país en su cota mil. Eso es consecuencia directa del atraso de nuestro país en estas materias. Nuestra ignorancia permite que aquellos que supuestamente no tendrían problemas de educación, y que quieren mantener las cosas como están, sean los que toman las decisiones por nosotros. Ahí está la falla, que ellos, los que se han segregado de nosotros estén tomando decisiones que nos afectan por sobre nuestras cabezas. Descabellado!
    Desde ahí se produce el efecto dominó o, el del castillo de naipes en todas las actividades ciudadanas, y continuamos en el subdesarrollo. Quizá, el caos de alguna revolución nos despeje esta maraña que nos han tejido los empresarios y sus partidos, al que habría que agregar a la DC, y otros de la NM.
    La ausencia de la ”izquierda” en todo esto es abismante. A estas altura de la política en Chile, analistas, y ciudadanos comunes para explicar y exponer lo que no es y pudiese ser, deben acudir, y recurrir al rebusque de palabras propias de narrativa fabulosa. No deja de ser chiste, que con nuestras frases, y palabras queramos horadar la roca que tenemos al frente, a falta de maquinas, y detonantes recurrimos a frases, palabras, y metaforas.
    Hay algo de impotencia. Y porqué?
    Socialmente lo que se entiende por izquierda son grupos de intelectuales que provinieron de la clase media media, y baja. Además de algunos obreros con afinidades intelectuales de anális del contexto en el cual viven.
    Para que haya presencia de estos sectores en política se requieren condiciones puntuales. Seguramente deben haber muchas, pero que yo en mi ignorancia no las puedo identificar todas, seguramente A. Mayol lo haría con mayor autoridad.
    La premisa esencial es la ausencia de la clase media intelectual en la izquierda, cuestión que se trasluce mas clara aun, con la permanencia del PC en el gobierno.
    Porque hay que dejar en claro que este gobierno no tiene como meta satisfacer las necesidades de los que por él votaron, ni menos aún por los trabajadores organizados. Lo demuestran los conflictos entre gobierno, y sindicatos, a la vez que de estos con sus bases.
    Que hace la clase media intelectual que tendría estar en la izquierda? La respuesta que se me ocurre es que : Le trabajan al modelo neoliberal, lo administran, y lo remozan despues de cuarenta años, y que sufre sus primeras crisis a nivel mundial. Entre ellos, hoy se corre la bola de las garantias económicas que representa hacer de administradores del modelo, no solo en Chile, sino que en todo el mundo. Ahí estaría el potencial de la inteligencia que falta hoy en la izquierda. Hoy jamás se producirían fenómenos como reformas, agrarias, o de todo tipo, como en los años 60.
    O escisiones de alguna izquierda en la DC, o en el resto de los partidos de la NM.
    Por otro lado la conformación sociológica de los trabajadores no es la misma de aquel entonces, los trabajadores hoy son otra entidad, por lo tanto no encuadran con la antigua definición hecha por la izquierda de entonces, la que hoy no existe ya más.
    A mi entender esa es la falta, la no correspondencia entre una presunta intelectualidad de izquierda, con la clase trabajadora actual. Y quizá si lo supieramos realmente, ya no estariamos hablando de izquierda, sino de algo que hoy es intangible.
    Asi que estamos conjeturando con una mentira piadosa acerca de nosotros mismos, eso de creernos el cuento. No se puede hablar de izquierda, con un Insulza o un Lagos, es absurdo. O de una centroizquierda con la DC incrustada ahí al medio.
    El fenómeno de los mov sociales, y los medios sociales es algo que sabemos su efecto, pero no con certeza su causa, o que comprendemos las causas pero aun no visualizamos los efectos. Como se puede ver seguimos a la espera de una intelectualidad de ”izquierda” que nos ordene las teorias que hoy no están a nuestro alcance. Las cuales harían el rol de linternas que nos alumbren es esta oscuridad teorica en la vivimos pereciendo. Perdónese mi rebusque de palabras…

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